Hay quien todavía se queja de las duras campañas de la Dirección General de Tráfico para reducir los accidentes mortales. Sin embargo, todos los medios parecen pocas cuando se trata de conseguir que las menos personas posibles pierdan la vida sobre el asfalto.
Este anuncio, encargado por el Gobierno de Irlanda y realizado por la agencia Lyle Bailie, apela al dolor, en mayúsculas, que puede generar la imprudencia al volante de terceros.